5 libros para desaparecer una tarde
Hay libros que llegan una tarde. Los abres pensando que vas a leer veinte páginas, quizá treinta, y cuando vuelves a mirar alrededor ya cambió la luz de la habitación. El café está frío. Llevas horas sentado en la misma posición. Y, de alguna manera, tú también cambiaste un poco.
Hay lecturas que hacen exactamente eso: durante unas horas dejamos de contestar mensajes, de mirar el teléfono y de pensar en aquello que tenemos que hacer mañana. Simplemente nos vamos. A veces a la Ciudad de México de los años sesenta. A veces a la Colombia violenta de los noventa. A veces a un baño de la Facultad de Filosofía y Letras mientras afuera está ocurriendo uno de los momentos más oscuros de nuestra historia.
Estos cinco libros son muy distintos entre sí, pero comparten algo: pueden acompañarnos durante relativamente poco tiempo y permanecer con nosotros mucho después de cerrar la última página.
Los libros cortos también pueden dejar conversaciones enormes
A veces confundimos extensión con profundidad. Vemos un libro de cien o ciento cincuenta páginas y pensamos que será una lectura rápida. Como si terminar rápido significara también olvidar rápido.
Pero no necesariamente. Hay libros enormes que con el tiempo apenas recordamos y libros pequeños de los que años después todavía permanece una frase, una imagen, una voz o una sensación.
Por eso estos libros no están aquí únicamente por ser breves. Están porque cada uno demuestra, a su manera, que unas cuantas páginas pueden abrir conversaciones mucho más grandes.
1. La tumba, de José Agustín
Quiero comenzar con un libro que, aunque fue publicado hace décadas, todavía puede sentirse como alguien que acaba de azotar la puerta de su habitación. En La tumba, de José Agustín, conocemos a Gabriel Guía, un estudiante de preparatoria de dieciséis años perteneciente a una familia bien posicionada de la Ciudad de México.
Gabriel es inteligente, irónico, apasionado por la música y profundamente visceral. También es un personaje que no parece saber demasiado bien qué hacer con su propia vida. Y quizá ahí esté una de las razones por las que la novela sigue funcionando.
Gabriel puede resultar arrogante. Puede incomodar. Puede desesperarnos. Pero detrás de toda esa ironía encontramos a un adolescente intentando construir una identidad mientras observa el mundo con una mezcla de aburrimiento, rabia y desencanto.
Una voz que empuja la lectura
Una de las cosas más interesantes de La tumba está en su voz. José Agustín utiliza una escritura coloquial, diálogos casuales, provocación e ironía constante. Gabriel no parece un adulto intentando escribir como un adolescente. Parece un adolescente. Y eso modifica completamente la experiencia.
Frente a cierta imagen solemne que podemos tener de los clásicos de la literatura mexicana, La tumba tiene velocidad. Tiene música. Tiene una voz que empuja.
No seguimos avanzando solamente porque queramos saber qué ocurrirá. Seguimos porque queremos escuchar el siguiente comentario de Gabriel, su siguiente ironía o, probablemente, su siguiente decisión terrible.
Debajo de toda esa rebeldía también aparecen preguntas alrededor del vacío, la libertad, el sentido y esa extraña sensación de estar vivo sin saber exactamente qué hacer con la vida. Las formas de ser joven cambian.
La música cambia. El lenguaje cambia. Las ciudades cambian. Pero no saber quién demonios somos parece sobrevivir bastante bien al paso del tiempo. Por eso La tumba puede sentirse como una novela con una prosa casi punk: sin tapujos y sin pedir permiso.

Colección: Contemporánea
Páginas: 144
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Fecha de publicación: 11-10-2022
Autor: José Agustín
Editorial: DEBOLSILLO
ISBN: 9786073820776
2. Paseo de la Reforma, de Elena Poniatowska
El título de Paseo de la Reforma, de Elena Poniatowska, nos lleva inmediatamente hacia un lugar. Una avenida. La Ciudad de México. Edificios, monumentos, oficinas, turistas, manifestaciones y miles de personas recorriendo el mismo espacio.
Pero una ciudad nunca está formada únicamente por sus calles. También está construida por personas capaces de recorrer exactamente los mismos lugares y, aun así, vivir en mundos completamente diferentes. Ahí aparece una de las conversaciones que más me interesan de esta lectura.
Las ciudades y las burbujas que habitamos
Algo que encuentro constantemente en Poniatowska es su capacidad para observar. A las personas. Los detalles. Aquello que muchas veces dejamos pasar. Y aquí esa mirada sirve para descubrir las diferencias que existen dentro de una misma ciudad. Las burbujas que habitamos.
Las realidades que pueden encontrarse justo frente a nosotros y que hemos aprendido a no mirar. Hay algo poderoso en esa idea: a veces conocer la vida de otra persona también significa descubrir la burbuja en la que nosotros mismos vivíamos.
Una historia individual termina entonces revelando algo más grande. Sobre una ciudad. Sobre una clase social. Sobre un país. No todas las novelas nos hacen avanzar mediante el misterio o la acción.
Algunas consiguen hacerlo porque, poco a poco, empezamos a mirar el mundo desde otro ángulo. Para mí, Paseo de la Reforma pertenece a esa última categoría. Y tiene algo en común con La tumba: la Ciudad de México no funciona únicamente como escenario. Es una fuerza que organiza vidas, acerca personas y también las separa.

Colección: Literatura Hispánica
Páginas: 192
Tipo de encuadernación: Tapa blanda con solapa
Fecha de publicación: 08-09-2026
Autor: Elena Poniatowska
Editorial: ALFAGUARA
ISBN: 9786073879453
3. Aleluya, de Fausto Alzati Fernández
Hay historias que nos atrapan porque necesitamos saber qué va a pasar. Queremos resolver un misterio. Llegar al final. Descubrir quién hizo qué.
Pero existen otros libros que funcionan de una manera completamente distinta. Nos atrapan por la voz. Por el ritmo. Por la sensación de estar entrando en una conciencia que parece funcionar bajo sus propias reglas.
Aleluya, de Fausto Alzati Fernández, pertenece para mí a ese segundo grupo. Aquí la experiencia de lectura importa tanto como los acontecimientos. Mientras avanzamos, el libro construye poco a poco un estado emocional. No necesita correr. No necesita impresionarnos cada dos páginas. No necesita colocar un giro al final de cada capítulo. Encuentra una voz, un ritmo, una sensibilidad y comienza a envolvernos. Y hay algo especial en los libros capaces de conseguirlo.
Después de unas páginas dejamos de preguntarnos cuánto falta. Dejamos de mirar el número de página. Estamos ahí. Dentro de la voz. Dentro de la atmósfera. Dentro de la incomodidad o fascinación que está construyendo el libro.
Quizá esa sea otra forma de definir un libro para desaparecer una tarde: no sólo como un libro breve, sino como uno capaz de borrar el reloj.
4. La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo
De México nos vamos hacia una ciudad donde la violencia se ha convertido en parte del paisaje. La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo, es probablemente el libro más incómodo de esta lista. En la novela conocemos a Fernando, un intelectual que regresa a Colombia y se encuentra con un lugar que ya no parece reconocer.
Y regresar tiene algo extraño. Volver implica esperar que ciertas cosas continúen ahí. Una calle. Una casa. Una forma de hablar. Una versión anterior de nosotros mismos. Pero ¿qué ocurre cuando regresamos y ya no reconocemos el lugar? ¿Y qué ocurre cuando tampoco estamos demasiado seguros de reconocernos?
Fernando conoce a Alexis, un joven sicario con quien establece un vínculo sentimental, y a través de esa relación recorremos la Colombia de los años noventa. No desde una estadística. No desde una nota periodística. Desde una intimidad permanentemente atravesada por la muerte.
Violencia, fe y contradicción
Uno de los elementos más inquietantes de la novela es la religiosidad de los sicarios y su devoción por María Auxiliadora, la virgen que da pie al título de la obra. Ahí aparece una contradicción difícil de ignorar.
Jóvenes capaces de matar y vivir rodeados de violencia que, al mismo tiempo, rezan, piden protección y construyen una relación con lo sagrado.
La muerte tampoco aparece como un acontecimiento extraordinario. Es una posibilidad permanente. Forma parte del día. Puede aparecer en cualquier esquina. Y saber que muchos de esos jóvenes probablemente nunca llegarán a viejos transforma su manera de habitar el presente.
La voz que nos conduce por este mundo puede resultar brutal, contradictoria, ofensiva, lúcida y profundamente incómoda. No es un libro que necesite caernos bien. Y eso también me interesa. Porque recomendar un libro no significa necesariamente estar de acuerdo con él.
Hay libros que recomiendo precisamente porque quiero discutir con ellos. Porque quiero cerrar la página y decir: “Espera. Hablemos de esto”.

Colección: Literatura Hispánica
Páginas: 144
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Fecha de publicación: 01-09-2012
Autor: Fernando Vallejo
Editorial: DEBOLSILLO
ISBN: 9788466335607
5. Amuleto, de Roberto Bolaño
Terminamos regresando a la Ciudad de México. Pero esta vez vamos a encerrarnos en un baño.
En Amuleto, de Roberto Bolaño, conocemos a Auxilio Lacouture, una mujer que parece existir en algún punto entre la historia, la memoria y el mito. Auxilio ya había aparecido en el universo de Bolaño, tanto en Los detectives salvajes como en El espíritu de la ciencia ficción. Aquí, sin embargo, ocupa el centro. Ella misma se presenta como la madre de la poesía mexicana.
Su voz está atravesada por las noches bohemias del Distrito Federal, los bares, los poetas jóvenes y esos encuentros que parecen insignificantes hasta que, muchos años después, se convierten en memoria. Pero existe un acontecimiento alrededor del cual parece girar todo. La toma de Ciudad Universitaria de septiembre de 1968.
Auxilio queda encerrada en el baño del cuarto piso de la Facultad de Filosofía y Letras. Sola. Mientras afuera ocurre la historia.
Una novela escrita como funciona la memoria
El encierro termina convirtiéndose en una especie de centro gravitacional. Todo parece regresar a él. Y todo parece salir de él. La novela no se siente como una cronología perfectamente organizada. Se siente como recordar. Y recordar tampoco suele ser ordenado. Saltamos. Volvemos. Confundimos tiempos. Una imagen despierta otra. Una persona nos conduce hasta una calle. Y esa calle termina devolviéndonos a alguien que ya no está.
Por eso Amuleto puede leerse en una tarde, pero difícilmente termina de procesarse esa misma tarde. Detrás de Auxilio encontramos además la figura de Alcira Soust Scaffo, poeta uruguaya relacionada con aquel episodio de Ciudad Universitaria y amiga de Roberto Bolaño.
Entonces estamos frente a una novela, pero también frente a una memoria transformada por la literatura. Y quizá por eso me gusta cerrar esta lista con ella. Empezamos hablando de desaparecer durante una tarde. Amuleto termina recordándonos que también existen personas, voces e historias que la literatura intenta impedir que desaparezcan.

Colección: Contemporánea
Páginas: 136
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Fecha de publicación: 13-09-2017
Autor: Roberto Bolaño
Editorial: DEBOLSILLO
ISBN: 9786073157100
En pantalla: Güeros
Una conversación que comienza en un libro no necesariamente tiene que terminar en otro. Por eso quiero dejar también una película: Güeros. No es una adaptación de ninguno de estos libros. La relación aparece en otra parte. Especialmente con La tumba y Amuleto.
Juventud. Ciudad de México. Universidad. Una generación buscando algo sin saber exactamente qué. Y una ciudad que se recorre casi como si fuera otro personaje.
Después de La tumba, la película permite continuar pensando en la juventud, el desencanto y la búsqueda de identidad. Después de Amuleto, nos mantiene un poco más dentro de una Ciudad de México atravesada por la universidad, la cultura y la memoria.
A veces cerramos un libro. Pero la conversación puede continuar en otra pantalla.

Cinco libros que pueden durar mucho más que una tarde
Los libros cortos tienen algo engañoso. Ocupan pocas páginas. Pero algunos tardan años en abandonarnos. Hoy pasamos por un adolescente que no sabe qué hacer con su vida. Por ciudades que revelan las desigualdades de quienes las habitan. Por una voz capaz de borrar el reloj. Por una Colombia donde la violencia y la fe conviven de maneras profundamente incómodas. Y por una mujer encerrada en un baño mientras la historia ocurre afuera.
Cinco libros. Cinco voces completamente distintas. Y una sola tarde puede ser suficiente para entrar en cualquiera de ellas. La pregunta es cuánto tiempo tardaremos en salir.
¿Qué libros cortos puedes leer en una tarde?
Si buscas una lectura breve que pueda acompañarte durante unas horas, estos son los cinco libros de esta lista:
- La tumba, de José Agustín.
- Paseo de la Reforma, de Elena Poniatowska.
- Aleluya, de Fausto Alzati Fernández.
- La virgen de los sicarios, de Fernando Vallejo.
- Amuleto, de Roberto Bolaño.
Son obras muy distintas en estilo, época y temas, pero comparten la capacidad de abrir conversaciones que continúan después de terminar la lectura.
Escucha la conversación
Esta lista nació en el primer episodio de Sobre los márgenes, un espacio para hablar de las conversaciones que los libros dejan abiertas.
Y ahora quiero dejar la pregunta también de este lado de la página:
¿Cuál es ese libro que comenzaste una tarde cualquiera y terminaste cuando afuera ya había anochecido?